jueves, 15 de enero de 2009

Evolucionismo: ¿Dogma científico o tesis teosófica? (1)


Orlando Fedeli
Fábio Vanini, biólogo
Marina Marques Vanini, doctoranda en Biología
Marcelo Murai, Maestro en Biología
Luciana Kauer Murai, graduada en Biología
Dr. Daniel Almeida de Oliveira, Médico


Excelente y completo estudio sobre el Evolucionismo. Por su extensión lo publicaré en varias etapas. En ésta van el Indice y los tres primeros temas

Tomado de Asociación Cultural Monfort


Indice

I - EVOLUCIONISMO Y RELIGION
1 - Evolucionismo y relativismo
2 - Evolucionismo: el concepto y su origen
3 - Evolucionismo - panteísmo y gnosis
4 - Evolucionismo y filosofía
5 - Darwinismo y marxismo
6 - Evolucionismo y nazismo
7 - El evolucionismo actual y las filosofías dialécticas
8 - Evolucionismo y misticismo gnóstico

II - EVOLUCIÓN Y METAFÍSICA
1 - El problema del origen de la vida
2 - Evolución y principios del ser
3 - Evolucionismo y analogía del ser
4 - Evolucionismo y causa final
5 - El problema de las especies y los universales
6 - Evolucionismo y causalidad

III - EVOLCION DE LA teoría EVOLUCIONISTA
1 - Introducción
2 - El lamarcksimo
3 - El darwinismo
4 - El neo-darwinismo, el evolucionismo sintético
5 - Escuela evolucionista del "equilibrio puntuado"

IV - ¿El EVOLUCIONISMO ES CIENTÍFICO?
1 - Fraudes, contradicciones, afirmaciones gratuitas de los evolucionistas
2 - Opiniones de científicos contra la teoría evolucionista
3 - El origen de la vida - tentativas maquinistas para producir vida

V - FÓSILES
1 - Introducción
2 - Micro-organismos
3 - La aparición de los insectos
4 - Invertebrados y vertebrados
5 - La transición de los peces a los anfibios
6 – De los anfibios a los reptiles y mamíferos
7 - El problema de los mamíferos marinos
8 - Los dedos de los caballos y la evolución
9 - Los roedores
10 - Seres mamíferos y seres alados
11 - El origen de los seres alados
12 - Origen de las aves
13 - Dinosaurios

VI - ORIGEN DEL HOMBRE
1 - Introducción
2 - Fraudes evolucionistas
a) El “Hombre” de Java
b) El “Hombre” de Piltdown
c) El “Hombre” de Nebraska
d) El “Hombre” de Pekín
e) La mandíbula infantil de Ehringsdorf
3 - pretendidos ancestros del Hombre
a) El Ramapithecus
b) Los Australopithecus
c) “Lucy”
d) El Cráneo 1470 del Hombre del lago Turkana
4 - Fósiles humanos auténticos

VII - EVOLUCIÓN Y FE
1 - El problema de la Evolución para la Fe
2 - Eva
.........................


"Quant à la réalité de l'évolution organique, ma croyance est inébranlable... Il n'en est pas moins vrai que les explications clasiques de la genèse des espèces sont loin de contenter tous les esprits. Pour ma part, je les tiens toutes pour des contes de fèes à l'usage des adultes... Il faut avoir le courage de reconnaître que nous ignorons tout de ce mécanisme"
(Jean Rostand, Ce Que Je Crois, Graset, Paris, 1953).

["En cuanto a la realidad de la evolución orgánica, mi creencia es inquebrantable. No deja de ser verdad que las explicaciones clásicas de la génesis de las especies están lejos de contentar todos los espíritus. De mí parte yo las considero todas como cuentos de hadas para uso de adultos.... es preciso tener el coraje de reconocer que ignoramos todo sobre ese mecanismo"] (Jean Rostand, Lo que yo creo, Graset, Paris, 1953)
(Jean Rostand fue Premio Nobel de Medicina y defensor del evolucionismo)


I - EVOLUCIONISMO Y RELIGION

1 - EVOLUCIONISMO Y RELATIVISMO

l evolucionismo es uno de los "dogmas" de la mentalidad moderna. Extrapoló el campo puramente biológico, y es aplicado a todo: nada es más considerado estable, pues que se cree que todo evoluciona. En este sentido, la creencia en el evolucionismo puede ser señalada como una de las causas del relativismo triunfante en nuestros días. No habría ningún valor absoluto. Ni verdad, ni moral, ni belleza, ni religión, ni dogmas, nada tendría estabilidad, pues que todo estaría bajo la ley de la evolución, esta sí, tomada como siendo absoluta.

Por tanto, el evolucionismo actual es más que una teoría biológica: es un principio absoluto -- un dogma religioso-- de una metafísica relativista. Y he ahí una contradicción sintomática y reveladora: ¡el relativismo se fundamenta en un principio absoluto! La amplitud atribuida al evolucionismo es de tal porte metafísico que -- como no podía dejar de ser --- alcanza la esfera religiosa: el propio Dios es considerado como un eterno devenir, y no como el Ser inmutable, "Aquel que es" (Ex. III, 12).

El Padre Teilhard de Chardin -- que Stephan Jay Gould juzga haber sido el principal responsable por la famosa fraude del Hombre de Piltdown (Cfr. JAY GOULD, Stephen, La Conjura de Piltdown, in La gallina y sus dientes, ed. Paz y tierra, São Paulo, 1992, pp. 201 a 226, y, del mismo autor, El Pulgar del Panda, Martins Fontes, S. Paulo, pp. 95 a 109) -- declaró: "¿La evolución es una teoría, un sistema, o una hipótesis?" "Es mucho más que eso. Es una condición general a la cual se deben doblegar todas las teorías, todas las hipótesis, todos los sistemas; una condición a que deben dar satisfacción en adelante para que puedan ser tomadas en consideración y para que puedan ser ciertas". (TEILHARD de CHARDIN, O fenómeno Humano, p. 245).

Julian Huxley, por su vez, muestra cómo el dogma de la evolución se impone como el fundamento de la moderna religión relativista: "En el tipo de pensamiento evolucionista, no hay lugar para seres sobrenaturales (espirituales) capaces de afectar el curso de los acontecimientos humanos, ni hay necesidad de ellos. La tierra no fue creada. Se formó por evolución. El cuerpo humano, la mente, el alma, y todo lo que se produjo, incluyendo las leyes, la moral, las religiones, los dioses, etc., es enteramente resultado de la evolución, mediante la selección natural". (Cfr. HUXLEY, J. Evolution after Darwin, p. 246, apud OSSANDON VALDÈS, Juan Carlos, En torno al concepto de evolución, artículo en la revista Philosophica, de Santiago de Chile, Suplemento doctrinario de la revista Jesus Christus, número 50, de Buenos Aires). (ya publicado en este blog, hacer click sobre el enlace).

Creemos que estas afirmaciones de Teilhard de Chardin y de Huxley sean suficientes - más allá del examen de lo que ocurre hoy - para confirmar lo que dijimos arriba: el evolucionismo es el dogma fundamental del relativismo moderno. Hoy, ese dogma es inducido por repetición continúa y por embebecimiento a todos, ya que toda la sociedad lo respira continuamente. En el artículo del profesor Ossandón Valdés, encontramos una cita de J.C. Mansfield en la cual pide que: "los estudiantes secundarios sean embebidos del pensamiento de la evolución de tal modo que se acostumbren a pensar todo en términos de proceso, y no en términos de situación estática".

Evidentemente es lo que se ha practicado a escala mundial, para crear en los jóvenes una mentalidad relativista.

2 - EVOLUCIONISMO: el concepto y su origen

Evolucionar es término que proviene del latín evolvere que significa desarrollar algo que estaba envuelto. Evolucionar es hacer germinar lo que ya existía potencialmente en algo.

Por Evolucionismo se entiende la doctrina que afirma que los seres vivos provinieron de la materia inorgánica, y que de las plantas se originaron los animales, y, por fin, de los animales habría provenido el hombre. Siempre, pues, de lo menos habría venido lo más, del inferior, por germinación, habría venido lo superior.

Según los científicos presentes en el Congreso de Chicago, en 1959, a fin de conmemorar el centenario de la obra de Darwin, el concepto de evolución sería el siguiente: "La evolución puede definirse, en términos generales, como un proceso unidireccional e irreversible que, en el transcurso del tiempo, genera novedad, diversidad y niveles de organización más elevados". (Apud OSSANDON VALDÈS, art. cit. p. 7).

Esa conceptualización es bien diversa de aquella que tenía Darwin, pues no hace referencia alguna a la selección natural. Volveremos al tema, más adelante.

Actualmente, son consideradas diversas definiciones como “cambio de frecuencia génica”, “cambio harmónico”, “descendencia modificada”, etc. Se evita tratar la evolución como un desarrollo en forma de línea genealógico, lo que daría pronto una idea de progreso. Como los científicos no consideran, por lo menos académicamente, evolución como “progreso” de los seres, se utiliza la idea de árbol filogenético, con ramas que derivan de ancestros comunes. Sin embargo, en principio, recae exactamente sobre el mismo fundamento. Aunque el termino Evolución esté, hoy, estrechamente ligado a Darwin, no fue él su inventor.

En la Antigüedad, la filosofía de Heráclito -- típicamente gnóstica -- ya negaba la existencia de sujeto en los cambios, afirmando que la única realidad era el cambiar, o el devenir. En la Stoa, Zenón y sus discípulos defendían, también, la ilusión de la realidad del mundo material visible. Todas las sectas gnósticas de todos los tiempos creían que la divinidad era un perpetuo fluir, y que, por eso, toda realidad era mutable. Para los gnósticos el Dios que se presentó a Moisés -- el Dios que se decía inmutable -- era el demiurgo creador del mundo material y del mal. Ese Demiurgo malo sería el defensor de falsos valores inmutables.

En los siglos XVII y XVIII, con el recrudecer del gnosticismo, que se alimentó en el cabalismo gnóstico de Jacob Boehme, se difundió en los medios místicos y esotéricos, la idea de evolución universal. Para esas sectas cabalistas y gnósticas, el proceso de auto-manifestación de Dios incluiría no sólo al universo, sino también a la Historia. "Hoy, cuando hay una discusión apasionada sobre el evolucionismo soteriológico del Padre Teilhard de Chardin, es preciso recordar que el término evolución no fue inicialmente introducido por los sabios de las ciencias naturales del siglo XIX en torno de Charles Darwin, sino que el término fue utilizado, como término teológico y soteriológico, por los teósofos del siglo XVIII.

Así, fue adoptado por los filósofos del idealismo alemán Hegel, Schelling, Baader, como término soteriológico, para describir el proceso teogónico, en el cual Dios se manifiesta a sí mismo tanto en el universo como en la soteriología "a fin de que Dios sea todo en todos" (I Cor. XV, 28). Este versículo de San Pablo que es tantas veces citado por Teilhard de Chardin, es el versículo favorito de Schelling, de Baader y, antes de ellos, de Oetinger. Fue Baader quien publicó un escrito sobre "El evolucionismo y el Revolucionismo, o sobre la evolución positiva y negativa de la vida en general y de la vida social en particular" en los Anales de Baviera, 1834, nº 28, p. 219-224 y nº. 62, p. 483-490". (BENZ, Ernst, Les sources mystiques de la philosophie romantique allemande, Vrin, Paris, 1968, p. 58).

Curiosamente, hoy, el dogma de la evolución es aceptado por casi todos sin ningún exámen más profundo. En el medio estudiantil, es general la aceptación de que el hombre tiene origen simiesco, o de un ancestro común del macaco y del Hombre.

Entretanto, nadie se pregunta qué animal irá a ser generado por el hombre en el futuro. Pues si la evolución es ley general y fundamental de la naturaleza, ella hará al hombre evolucionar hacia un estadio que será para el hombre, así como este es para el macaco. En otros términos, debería surgir un super-hombre.

Esa cuestión, por pensar en la posibilidad de existencia de una raza superior, pone en evidencia la relación del evolucionismo con el nazismo, y por eso casi nadie la aborda. ¿Por qué se deja de mostrar que el evolucionismo fue una de las raíces ideológicas del sistema asesino del nazismo?


3 - EVOLUCIONISMO – PANTEÍSMO Y GNOSIS


También se evita reconocer que el pretendido origen simiesco del Hombre no responde a la cuestión fundamental puesta por la teoría de la evolución: ¿de dónde vino el universo?

La negación de que el hombre fue creado por Dios trae encajada la negación de creación del universo. Si el hombre tiene origen animal, ¿de dónde vino vida, y de dónde vino la materia prima del universo? ¿El universo siempre existió y siempre existirá? ¿La materia es eterna? ¿La materia es infinita? ¿La materia es omnipotente? ¿La materia es Dios?

Un evolucionismo coherente desemboca necesariamente en el panteísmo, pues que debe admitir que la materia siempre existió, por tanto, que ella es eterna, infinita y omnipotente. Lo que significa dar a la materia las cualidades propias de Dios. En cuanto al ateísmo - inclusive el de Darwin - sólo enmascara un panteísmo subyacente.

El ateo es un panteísta que no osa confesar que se cree el propio Dios. Si el evolucionismo negara la divinidad de la materia universal, necesariamente, entonces, deberá caer en la Gnosis, esto es, si no acepta que la materia es divina, tendrá que admitir que, en el interior de ella, reside, o mejor, que en ella está preso un espíritu que, a través de la evolución, busca liberarse de la prisión de la materia, lo que es la sustancia del pensamiento gnóstico.

Entre el Panteísmo y la Gnosis, los evolucionistas han oscilado, pero, en ambos casos, el evolucionismo cae siempre en un problema religioso. De cualquier modo, aunque muchos evolucionistas superficiales no se den cuenta del problema, él existe: el evolucionismo biológico sirve sólo de biombo táctico, para un sistema más que metafísico, para un sistema religioso. De ese cuestionamiento religioso profundo escondido en el vientre de las teorías evolucionistas es que proviene el "fervor" de adhesión a las tesis evolucionistas, y, a veces, la furia de que son tomados los evolucionistas, cuando se cuestiona el dogma-tabú del darwinismo.

Y esta adhesión incondicional a un "dogma" indemostrado es la que explica porqué la teoría de la evolución es aquella que cuenta en su historia con el mayor número de fraudes y escándalos en la historia de la ciencia. Veremos, más adelante, algunos de los fraudes perpetrados por científicos famosos para "arreglar" la prueba de la evolución que no encontraron en la naturaleza.

Ahora bien, bastaría conocer que una teoría intentó ser comprobada fraudulentamente, para que se desconfiase de ella. Con el evolucionismo esa regla no es aplicada. A pesar de esa teoría haber tenido más fraudes que pruebas, continúa siendo presentada como verdadera, a punto de que, recientemente, el propio Papa Juan Pablo II haberla defendido como verosímil si no como cierta (Juan Pablo II, discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, 1997).

También es interesante notar cómo términos religiosos son comunes en los textos de los defensores de la evolución. Véase, por ejemplo, como el famoso evolucionista Stephan Jay Gould habla de "ortodoxia" y de "apostasía", de "herejía", de "dogma", de "devoción", etc. al tratar de la adhesión, desvío o repudio de la teoría de la evolución (Cfr. Stephan Jay Gould, El Pulgar del Panda, ed cit. pp. 167-168-169).

Paul Lemoine escribió: "La evolución es una especie de dogma, en el cual sus sacerdotes ya no creen más, sin embargo lo mantienen para el pueblo: es preciso tener coraje para decir esto a fin de que los hombres de la futura generación orienten sus investigaciones de otro modo" (Encyclopédie Française, Tomo V, p. 5-82-3, 5-82-8, 1938, apud P. TROADEC, op. cit. p. 37).

Jean Rostand tiene la misma posición religiosa frente a la evolución, cuando afirma: "Creo firmemente... que los mamíferos proceden de los lagartos, y los lagartos de los peces, sin embargo, prefiero dejar en lo vago el origen de estas escandalosas metamorfosis a añadir a su inverosimilitud la de una interpretación ilusoria" (Apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 15).

Para Rostand, el evolucionismo es más religioso que científico, porque: "deliberadamente deja sin respuesta la formidable cuestión del origen de la vida y...sólo propone soluciones ilusorias al problema, no menos formidable, de las transformaciones evolutivas". "Aún estamos esperando una sugestión suficiente a respecto de las causas de las transformaciones de las especies"..."Cuando hablamos de evolución suponemos la existencia de una naturaleza imaginaria, dotada de poderes radicalmente diferentes de todo lo que es conocido científicamente" (Jean Rostand, apud G. Salet, citado por Ossandón Valdés, op. cit. p. 15).

Errol White, especialista de biología acuática, escribió: “Aún ignoramos el mecanismo de la evolución a pesar de la súper confianza alardeada en algunos sectores, y probablemente ni haremos posteriores progresos en este punto, por medio de los clásicos métodos de la Paleontología y de la Biología; y ciertamente no avanzaremos en el asunto saltando por encima y por debajo y gritando: “Darwin es Dios, y yo, Fulano de Tal, soy su profeta” (Cfr. Duane T. Gish, “Evolution: the Challenge of the fósil Record, Creation-Life Publishers, El Cajón, 7a. ed. 1992, p. 68).

Lynn Margulis, profesora emérita de Biología de la Universidad de Masasuchets considera que, la Historia acabará por considerar el neo-darwinismo como “una pequeña secta religiosa del siglo XX, dentro de la fe religiosa general de la biología anglo-sajona” (C. Mann, “Lynn Margulis,: Science’s Unruly Earth Mother”, In Science, 1991, n. 252, pp 378-381, apud Michael Behe, “A Caja negra de Darwin” Jorge Zahar Editor, río de Janeiro, 1996, p. 35).

Otros autores conocidos como defensores del evolucionismo admiten que el darwinismo no es científico, o aún que el evolucionismo es más una fe que una ciencia. Así N. Macbeth, dice textualmente "El darwinismo no es ciencia" in American Biology Teacher Noviembre de 1976, p, 496, apud Duane T. Gish, op. cit., p. 14).

L. Harrison Matthews, geólogo evolucionista, confiesa: "El hecho de que la evolución es la espina dorsal de la Biología y que la Biología está entonces en la posición particular de una ciencia fundamentada en una teoría no comprobada, -- ¿es entonces una ciencia o una fe? creer en la evolución es entonces el paralelo exacto del creer en una especial creación -- ambos son conceptos cuyos creyentes creen como verdad, mas que ni uno ni otro, hasta el presente, fue capaz de probar " (L.H. Matthews, Introducción para a "The Origin of Species, de Charles Darwin, Dent and Sons, London, 1971,p. XI, apud Duane T. Gish, op. cit. p. 15).

El evolucionismo es entonces el dogma central de una secta de carácter gnóstico, y, como toda secta, es intolerante. Richard Dawkins, científico ardoroso defensor de la evolución, escribió que los negadores de la evolución son “ignorantes, estúpidos o insanos (o malos -- pero yo preferiría no considerar esa posibilidad)” (Apud M. Behe, op cit. p. 251).

John Madox, editor de la revista Nature declaró en su revista: “Talvez no demore mucho para la práctica de la religión ser considerada como anti ciencia” (Apud M. Behe, op cit. p. 252) y “Daniel Dennet compara los creyentes religiosos -- 90 % de la población -- a animales salvajes, que necesitan ser enjaulados y dice que deben ser impedidos (a través de la coerción, se presume) de informar a sus hijos sobre la verdad de la evolución, que para él es tan evidente” (Apud Michael Behe, op. cit. p. 252).

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